Establecerse en Andorra implica mucho más que obtener una autorización de residencia. Cuando el traslado conlleva también un cambio de residencia fiscal, especialmente si se proviene de España, es importante planificarlo correctamente. También es fundamental asegurarse de que la nueva situación administrativa, fiscal, profesional y personal sea coherente con la realidad.
El objetivo es realizar un traslado bien planificado, coherente y con todas las garantías desde el principio. Un cambio de residencia bien planteado permite reducir riesgos, cumplir las obligaciones de cada jurisdicción y, sobre todo, poder acreditar con normalidad dónde se encuentra realmente el centro de vida del contribuyente.
Tabla de contenidos:
- Residencia administrativa y residencia fiscal: dos conceptos diferentes
Tres criterios clave para establecer correctamente la residencia fiscal
¿Qué ocurre si tienes vínculos fiscales con España y Andorra?
¿Hay que tener en cuenta el Exit Tax?
Documentar correctamente el cambio de residencia
Sin embargo, ¿puedo seguir teniendo patrimonio o negocios en España?
Planificar el traslado con antelación
Residencia administrativa y residencia fiscal: dos conceptos diferentes
Uno de los primeros aspectos a entender es que tener residencia administrativa en Andorra no significa ser automáticamente residente fiscal en el Principado.
La residencia administrativa deriva de la autorización concedida por las autoridades andorranas para vivir en el país, ya sea mediante residencia activa, pasiva o alguna de las demás modalidades previstas en la normativa.
La residencia fiscal, en cambio, determina en qué país una persona debe tributar por sus rentas como residente. Para su establecimiento entran en juego criterios fiscales específicos que tienen en cuenta no solo el tiempo de permanencia en un territorio, sino también otros elementos personales y económicos.
Tres criterios clave para establecer correctamente la residencia fiscal
Cuando una persona se muda de España a Andorra, es importante que el cambio de residencia fiscal sea coherente con su situación real. La normativa española establece diferentes criterios para determinar cuándo una persona sigue siendo considerada residente fiscal en España. Conocerlos permite planificar mejor el traslado y evitar interpretaciones contradictorias entre ambas jurisdicciones:
1. La permanencia: la regla de los 183 días
Si te trasladas a Andorra, ten en cuenta que España puede seguir considerándote residente fiscal si pasas más de 183 días durante el año natural. Además, en determinadas circunstancias, las ausencias esporádicas también pueden computarse, a menos que puedas acreditar tu residencia fiscal en otro país.
Por eso, no basta con disponer de la residencia administrativa andorrana: es importante que la residencia fiscal en Andorra sea efectiva y se pueda acreditar.
2. El centro de intereses económicos
También es importante dónde se concentra tu actividad y tus principales intereses económicos. Si, a pesar de residir en Andorra, el núcleo principal de tus negocios, actividades o fuentes de ingresos sigue estando en España, la Administración tributaria española podría cuestionar tu residencia fiscal en Andorra.
Por ello, es necesario valorar el conjunto de los vínculos económicos que se mantienen en cada país, más allá del número de días de residencia.
3. El núcleo familiar
También puede presumirse que mantienes la residencia fiscal en España si allí continúan residiendo habitualmente tu cónyuge no separado legalmente y los hijos menores a tu cargo, salvo que puedas demostrar lo contrario.
Por eso, la situación familiar es otro de los aspectos a tener en cuenta cuando trasladas la residencia fiscal a Andorra.
¿Qué ocurre si tienes vínculos fiscales con España y Andorra?
Si por tus circunstancias puedes ser considerado residente fiscal tanto en España como en Andorra, el Convenio para evitar la doble imposición entre ambos países permite determinar tu residencia fiscal.
Para ello, se tienen en cuenta aspectos como dónde tienes una vivienda permanente, dónde se encuentra tu centro de intereses personales y económicos o dónde vives habitualmente.
Determinar correctamente la residencia es importante porque condiciona cómo y dónde tributan tus ingresos. Además, si tienes rentas, inmuebles o actividades económicas en España, pueden existir obligaciones fiscales en ese país, aunque seas residente fiscal en Andorra.
El Convenio permite coordinar la tributación entre ambos países y evitar que una misma renta tribute dos veces cuando sea de aplicación.
En este artículo hablamos de los convenios de doble imposición con Andorra.
¿Hay que tener en cuenta el Exit Tax?
En el caso de empresarios, inversores o personas con un patrimonio elevado, antes de trasladar la residencia fiscal a Andorra, es importante comprobar si les puede afectar el llamado Exit Tax o impuesto de salida.
Este régimen puede afectar a las plusvalías latentes de determinadas acciones o participaciones cuando se deja de ser residente fiscal en España.
En general, es necesario revisar la aplicación del Exit Tax si se ha sido residente fiscal en España durante al menos 10 de los 15 períodos impositivos anteriores y se cumple alguno de estos supuestos:
- El valor de mercado conjunto de las acciones o participaciones supera los 4 millones de euros.
- Se tiene una participación superior al 25 % en una entidad y su valor de mercado supera un millón de euros.
¿Quieres saber más? Te explicamos cómo funciona el Exit Tax.
Documentar correctamente el cambio de residencia
Por este motivo, una buena planificación no termina el día en que se obtiene la autorización de residencia.
Es recomendable conservar de forma ordenada la documentación que permita acreditar el traslado y la vida efectiva en el Principado: autorizaciones y certificados de residencia, contratos de alquiler o documentación de la vivienda, facturas y consumos, contratos profesionales, documentación societaria, justificantes relacionados con la actividad económica y otras pruebas de la vida cotidiana.
También es conveniente disponer de información que permita reconstruir los desplazamientos en caso de elevada movilidad internacional.
Esta documentación es relevante para acreditar la residencia en el país.
Sin embargo, ¿puedo seguir teniendo patrimonio o negocios en España?
Sí. Trasladar su residencia fiscal a Andorra implica romper todos los vínculos económicos con España.
Puedes seguir teniendo un inmueble, inversiones, participaciones en sociedades españolas o ingresos procedentes de España y, a su vez, ser residente fiscal en Andorra.
Ahora bien, es necesario revisar qué vínculos se mantienen y qué implicaciones fiscales tienen, ya que determinadas rentas o activos situados en España pueden seguir tributando, aunque tu residencia fiscal esté en Andorra.
Por eso, es recomendable analizar el patrimonio, las sociedades y las fuentes de ingresos antes de realizar el traslado.
Amplía la información sobre: Crear una empresa en Andorra y seguir viviendo en España.
Planificar el traslado con antelación
Antes de establecerte en Andorra, es importante analizar tu situación personal, patrimonial y profesional para planificar correctamente el cambio de residencia y conocer las obligaciones fiscales que puedes tener en cada país.
Contar con asesoramiento especializado en Andorra te permitirá preparar el traslado con antelación, tomar las decisiones adecuadas y empezar esta nueva etapa con seguridad y tra


